Nació en Toledo. A los once años se trasladó a Madrid y encontró empleo como tipógrafo. Sus primeras influencias políticas procedieron del federalismo de Pi Margall. Sin embargo, tras asistir a las charlas pronunciadas en Madrid, en 1868, por Giuseppe Fanelli, amigo y colaborador de Mijaíl Bakunin, se afilió a la Alianza Internacional de la democracia socialista y fue uno de los fundadores del grupo madrileño de la A.I.T. (Asociación Internacional de Trabajadores). Redactor de La Solidaridad (1870-1871), participando en el I Congreso Obrero de Barcelona (1870). Durante la persecución de los internacionalistas por el gobierno de Sagasta, se refugió en Portugal en 1871, contribuyendo a la formación de los primeros núcleos de la A.I.T. portuguesa. En septiembre de 1871, como miembro de la Federación Española de la A.I.T., estuvo presente en la Conferencia de Londres, donde conoció a Karl Marx y a Friedrich Engels. En el Congreso Obrero de Zaragoza, en abril de 1872, intentó conciliar las posiciones discrepantes entre bakuninistas y marxistas sin conseguirlo. Se exilió en Francia y al regresar a España en 1874 se instaló en Barcelona, dedicándose a publicar artículos, folletos y libros, en las que defendió las posiciones libertarias. Aunque no tuvo que ver con las acciones terroristas de algunos grupos anarquistas fue encarcelado y desterrado a Francia donde se relacionó con las figuras más importantes del anarquismo, del socialismo y del radicalismo francés. Al regresar a Barcelona colaboró con Francesc Ferrer i Guàrdia en la fundación de la editorial de la Escuela Moderna. Después de la Semana trágica fue deportado a Alcañiz, junto con otros colaboradores de la Escuela Moderna. Participó en la fundación de la Confederación regional del trabajo de Cataluña en 1910 y de la C.N.T. en 1911. Falleció en 1914 en Barcelona.

Obras principales:

Recepción del pensamiento marxista y bakuninista

La llegada a España, en 1868, del diputado napolitano Giuseppe Fanelli, discípulo de Bakunin, como enviado de la Asociación Internacional de Trabajadores supuso una revitalización y un impulso del asociacionismo obrero todavía incipiente. Al tiempo que Fanelli hacia su entrada en el país, Bakunin creaba en Ginebra la Alianza Internacional por la Democracia Socialista, cuyo ingreso en la A.I.T. fue denegado. Fanelli, ignorante de la situación, repartió estatutos y programas tanto de la Internacional como de la Alianza y constituyó grupos de una y otra.

 
En 1871, Anselmo Lorenzo asistió en Londres a la Conferencia de la A.I.T., en nombre de la Federación Regional Española, siendo recibido en casa de Marx, lo que no le impide inclinarse más tarde por el anarco-sindicalismo.

 Por entonces se produce la confrontación entre bakuninistas y marxistas. En España es la Alianza de Bakunin la que obtiene un claro predominio entre los dirigentes obreros. Para contrapesar esta influencia, en diciembre de 1872, Paul Lafargue, yerno de Marx, que se encontraba refugiado en España desde agosto, es encargado por Engels de la difusión del marxismo.